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Guía

Cómo cambiar de compañía de luz

Por · · 3 min de lectura

Cuánto tarda, cuánto cuesta, cuándo puedes hacerlo y las cuatro trampas que hay que revisar antes de firmar.

Sin corteel suministro no se interrumpe
Días o semanaslo que tarda el cambio
Tu CUPSel único dato que necesitas

Cambiar de compañía de luz es de los trámites más sencillos que existen, y de los que más miedo dan sin motivo. No hay corte, no viene nadie y no se toca el contador.

Qué pasa exactamente

Lo gestiona la comercializadora nueva: tú firmas con ella y ella se encarga de dar de baja el contrato anterior. No tienes que llamar a la antigua para despedirte.

El contador y las redes son de la distribuidora, que no cambia y que no depende de ti: viene determinada por la zona donde vives. Por eso el suministro no se interrumpe en ningún momento.

El proceso tarda entre unos días y dos o tres semanas, y suele hacerse coincidir con el cierre del ciclo de facturación.

Lo único que necesitas

El CUPS, ese código de veinte caracteres que aparece en tu factura y que identifica tu punto de suministro. Con eso y tus datos bancarios basta.

Cuánto tarda el cambio

Entre unos días y dos o tres semanas. No es un trámite instantáneo porque suele hacerse coincidir con el cierre de tu ciclo de facturación, para que no queden días sueltos entre un contrato y otro.

Durante todo ese tiempo sigues teniendo luz con normalidad. No hay ningún momento en el que te quedes sin suministro ni en el que estés «entre dos compañías»: la antigua factura hasta la fecha de corte y la nueva desde ahí.

Cuánto cuesta cambiar de compañía

Nada. El cambio de comercializadora es gratuito y ninguna empresa puede cobrarte por hacerlo. Tampoco hay que pagar por dar de alta el suministro, porque el suministro ya está dado de alta: lo único que cambia es quién te factura.

Lo que sí puede costarte dinero es salir de un contrato con permanencia. Esa penalización no es del cambio, es de tu contrato anterior, y por eso conviene mirarla antes de firmar cualquier oferta nueva.

Cuándo puedes cambiarte

Cuando quieras. No hay que esperar a que acabe el año ni a ninguna fecha concreta, y no existe un número máximo de cambios.

La única atadura posible es la permanencia de tu contrato actual, que solo existe en el mercado libre: en la tarifa regulada no hay permanencia de ningún tipo, así que puedes salir el día que decidas.

Las cuatro cosas que hay que mirar antes de firmar

El precio del término de potencia, no solo el de la energía. Una oferta con energía barata y potencia cara puede salir más cara en total, sobre todo si consumes poco. Es la trampa más eficaz porque casi nadie mira esa línea.

Cuánto dura el descuento. Muchas ofertas aplican precio rebajado doce meses y luego pasan a tarifa. Compara siempre el precio estable, no el de bienvenida.

Los servicios añadidos. Mantenimientos y seguros que aparecen como línea aparte en la factura. A veces son útiles, pero cuentan en el precio.

La permanencia. Si hay penalización por salir, el riesgo que creías evitar vuelve por otra puerta.

Cómo comparar de verdad

La única comparación válida es el coste anual total. Coge los precios de cada oferta, mete tus datos reales en la calculadora de la factura de la luz y compara totales, no titulares.

Si estás decidiendo entre tarifa regulada y mercado libre, la comparativa está en PVPC o mercado libre.

Volver al PVPC

Para acogerte a la tarifa regulada tienes que contratar con una comercializadora de referencia, que son las únicas autorizadas a ofrecerla. Es gratuito, sin permanencia, y puedes volver al mercado libre cuando quieras.

El trámite, paso a paso

  1. 1

    Localiza tu CUPS

    Es el código de veinte caracteres que identifica tu punto de suministro y aparece en la factura.

  2. 2

    Compara el coste anual total

    No solo el precio de la energía: mira también el término de potencia, la duración del descuento y los servicios añadidos.

  3. 3

    Contrata con la comercializadora nueva

    Ella gestiona la baja del contrato anterior. Tú no tienes que llamar a la antigua.

  4. 4

    Espera al cambio

    Tarda entre unos días y dos o tres semanas. No hay corte de suministro y el contador no se toca.

Preguntas frecuentes

¿Qué pasa exactamente?

Lo gestiona la comercializadora nueva: tú firmas con ella y ella se encarga de dar de baja el contrato anterior. No tienes que llamar a la antigua para despedirte.

¿Lo único que necesitas?

El CUPS, ese código de veinte caracteres que aparece en tu factura y que identifica tu punto de suministro. Con eso y tus datos bancarios basta.

¿Cuánto tarda el cambio?

Entre unos días y dos o tres semanas. No es un trámite instantáneo porque suele hacerse coincidir con el cierre de tu ciclo de facturación, para que no queden días sueltos entre un contrato y otro.

¿Cuánto cuesta cambiar de compañía?

Nada. El cambio de comercializadora es gratuito y ninguna empresa puede cobrarte por hacerlo. Tampoco hay que pagar por dar de alta el suministro, porque el suministro ya está dado de alta: lo único que cambia es quién te factura.

¿Cuándo puedes cambiarte?

Cuando quieras. No hay que esperar a que acabe el año ni a ninguna fecha concreta, y no existe un número máximo de cambios.

¿Las cuatro cosas que hay que mirar antes de firmar?

El precio del término de potencia, no solo el de la energía. Una oferta con energía barata y potencia cara puede salir más cara en total, sobre todo si consumes poco. Es la trampa más eficaz porque casi nadie mira esa línea.

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